Conciliar vida material y vida espiritual

Nadie les pide abandonar completamente la vida material para consagrarse únicamente a la meditación y a la oración, como hicieron algunos místicos o ascetas que querían huir del mundo, de sus tentaciones y de sus dificultades. Pero dejarse absorber por las preocupaciones materiales, como hacen cada vez más los humanos, tampoco es bueno. Todos tienen derecho a trabajar, a ganar dinero, a casarse, a fundar una familia, pero deben tener al mismo tiempo una luz, unos métodos de trabajo, a fin de avanzar en el camino de la evolución.

La cuestión consiste, pues, en poner en funcionamiento a la vez el lado espiritual y el lado material: estar en el mundo pero poder vivir al mismo tiempo una vida celestial. Esta debe ser su meta. Ciertamente esto es difícil, pues todavía se encontrarán en la encrucijada de que si se lanzan a la vida espiritual, abandonarán sus asuntos, y si arreglarán sus asuntos, abandonarán la vida espiritual. Pues no; ambas cosas son importantes, y ustedes pueden conseguir equilibrarlas. ¿Cómo? . . . pues bien, cualquier cosa que emprendan, comiéncenla diciendo: “yo busco la luz, yo busco el amor , yo busco el verdadero poder. ¿Los obtendré haciendo esto o aquello?” Reflexionen, y si ven que tal preocupación, tal actividad les aleja de su ideal, abandonenla.

Omraam Mikhael Aivanhov, de “Reglas de oro para la vida cotidiana”